CRISTINA RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ (IEO-CO Santander) · PROYECTO ALGADIET II

2020

Bióloga con especialidad en Zoología por la Universidad Complutense de Madrid, con 15 años de experiencia en el sector de acuicultura marina. Previamente trabajó en medio marino y en bentos intermareal y sublitoral. Especializada en reproducción en peces planos y en nutrición, desde el punto de vista sostenible y respetable con el medio ambiente.

Desde hace 16 años ha trabajado en el Instituto Español de Oceanografía (IEO), y en la actualidad trabaja en la Planta de Cultivos de El Bocal (Santander), participando en proyectos de investigación relacionados con la optimización del cultivo de lenguado senegalés (Solea senegalensis) de origen salvaje y de primera y segunda generación y de lenguado común (Solea solea). El estudio desde un punto de vista reproductivo con estudio de calidad de los gametos, desarrollo embrionario, larvario y de crecimiento: inducción a la puesta, fecundación artificial mediante hormonas tanto para machos como para hembras, optimización de las condiciones para conseguir puestas fecundadas de calidad, estudio de las condiciones óptimas de incubación de los huevos fecundados, eclosión, cultivo larvario y obtención de alevines y mantenimiento de futuros reproductores. Estudios de comportamiento en reproductores salvajes y de primera generación, valoración de la disfuncionalidad de machos de primera generación. También he participado en proyectos relacionados con nutrición y calidad de la carne de rodaballo (Scophthalmus maximus) alimentado con diferentes dietas. He realizado experiencias sobre reproducción con invertebrados marinos: erizo (Paracentrotus lividus) y holoturia (Holoturia forskali), para poder utilizarlos posteriormente en cultivo multitróficos. Antes de ingresar en el (IEO) había desarrollado diversos estudios de impacto ambiental relacionados con el medio marino. Fue socia fundadora de la Asociación Científica de Estudios Marinos (ACEM), donde realizó, entre otros, un estudio de biodiversidad de los fondos marinos adyacentes a la Isla de Mouro en Santander.

1. Desde tu experiencia. ¿Cuál sería la definición de “Acuicultura sostenible”?

En rasgos muy generales yo diría que la "acuicultura sostenible" es aquella actividad que se mantiene en el tiempo y que permite proveer de alimento de calidad a la humanidad, cada vez más abundante, y que no causa daños irreparables al ambiente.

2. ¿Consideras que la explotación de la acuicultura puede contribuir, junto con la pesca extractiva, a cubrir las necesidades alimentarias de la población actual y futura?

No me cabe la menor duda de que la acuicultura es una actividad imprescindible en la actualidad y para el futuro, siempre y cuando nos centremos en conseguir una acuicultura sostenible.

Considerando que el consumo depescado per cápita mundial ha aumentadode manera continua: en la década de los 60 el consumo per cápita fue de unos de 9,9 kg de media, en 2006 estaba alrededor de los 16,7 kg y en 2014 superó los 20 kg. Si seguimos con esta tendencia ydado el crecimiento proyectado dela población mundial, que se estima estará alrededor de los 8.500 millones de personas en 2030,se requerirán aproximadamente37 millones de toneladasde productos acuáticos para satisfacerla demanda y el suministroper cápita de pescado. Este incrementotendrá que ser producido porla acuicultura, dado que la pesca decaptura ya ha alcanzado sus nivelesmáximos de producción sosteniblemientras que la acuicultura aun tiene potencial para crecer.

3. ¿Cuáles crees que son los mayores problemas con los que se encuentra la acuicultura para poder desarrollarse plenamente?

Son muchos los factores que afectan al desarrollo óptimo de la acuicultura. En primer lugar, hay que tener en cuenta los espacios donde podría establecerse una instalación acuícola rentable. En este sentido, los acuicultores tienen muchos problemas, no solo a la hora de seleccionar una zona que no entre en competencia con otros usos, sino que también sufren los efectos de la burocracia para la instalación de ésta, que es basta, complicada y muy lenta.

Por otro lado, hay que tener en cuenta los problemas tecnológicos propios de estas instalaciones. La tecnología en este campo ha avanzado enormemente en los últimos 50 años, centrándose en muchos casos en instalaciones en circuito cerrado. En este tipo de instalaciones el consumo externo del agua se reduce diariamente hasta un 95 %, debido a la remediación de los efluentes utilizando sistemas de filtrado de partículas y la eliminación de sustancias tóxicas procedentes del metabolismo de los organismos del cultivo, la desinfección y la oxigenación, entre otras fuentes.

Así mismo, es importante realizar una elección adecuada de la especie que se quiera cultivar, ya que aunque controlemos el resto de factores, sino se selecciona la especie más apta desde el punto de vista biológico, será difícil de mantener la rentabilidad de la instalación. Por ejemplo, el cultivo de una especie carnívora es más costoso económicamente que el de una herbívora, al necesitar mayor aporte de proteína en la dieta que eleva el precio del alimento. Si por otro lado, se pretende hacer una acuicultura "de pienso", es decir con aporte de alimento de manera artificial, también será más elevado el coste que si la instalación aprovecha el alimento del medio (por ejemplo cultivo de filtradores como mejillón o almeja). Si además, la especie seleccionada necesita ser cultivada a temperatura moderada, también aumenta el coste porque será necesario calentar el agua, con el coste que esto supone en energía. Si además, se selecciona una especie muy sensible a enfermedades, definitivamente va a costar mucho que esa instalación llegue a ser rentable en algún momento. Todos estos factores, sumados, elevarán considerablemente el precio del producto final.

4. Desde tu punto de vista ¿cuáles son las acciones más importantes para mejorar la acuicultura actual?

Realmente no se trata solo de mi punto de vista, ya que hay muchos investigadores que piensan que la acuicultura podría ser mejorada si los estudios se centran en optimizar acciones como el manejo productivo, las condiciones de higiene y bioseguridad, reducir los impactos ambientales e introducir un enfoque ecosistémico al sector acuícola.

El avance del sector debe integrar múltiples factores incluyendo el rápido desarrollo de ciertas tecnologías que han permitido, por ejemplo, el manejo artificial del ciclo reproductivo de muchas especies con la consiguiente producción de larvas en laboratorio, mejoras en las técnicas de cultivo y alimentación, la diseminación del cultivo de ciertas especies fuera de su ámbito de origen, o de nuevas especies de fácil cultivo en la zona geográfica donde se van a producir,  etc. 

También la creciente demanda del mercado ha abierto oportunidades para la acuicultura,  sobre todo cuando la pesca no puede satisfacer esta mayor demanda.

5. ¿Cuáles son los límites del sector? ¿Qué le impide crecer más?

Existen algunas limitaciones importantes como la disponibilidad de aguas continentales de buena calidad, particularmente en áreas de alta densidad poblacional, o la falta de espacios en tierra para la construcción de estanques y piletas. Por eso se estima que la maricultura tendrá más posibilidades de crecimiento donde no exista una alta competencia por el espacio costero.

La disponibilidad de materias primas de origen animal para la producción de alimentos requeridos en el cultivo de algunas especies de peces y crustáceos es un obstáculo importante, puesto que no es posible aumentar la presión sobre las pesquerías pelágicas que producen harinas y aceites de pescado (principal componente de las dietas acuícolas). Por ello existe gran interés en desarrollar alimentos que usen materias primas alternativas de origen terrestre o marino. También existen expectativas de utilizar materias primas marinas de origen vegetal.

Obviamente el sector crece en la medida que existe la demanda y el poder comprador.

6. El cambio climático es una amenaza global. ¿Qué medidas crees que hay que tomar para evitar la amenaza que supone en sectores como la acuicultura?

En el caso de la acuicultura la mitigación va encaminada a la reducción del cultivo de especies carnívoras incentivando el cultivo de especies herbívoras y especies extractivas que no requieren alimentación externa, como es el caso de moluscos filtradores y algas.

Además, en términos de medidas de adaptación a los efectos del cambio climático,se cree que un enfoque ecosistémico al sector pesquero y acuícola les ofrece una mejor preparación para responder y adaptarse a futuros cambios y eventos catastróficos relacionados con el cambio climático.

7. ¿Podríamos decir que es en este ámbito dónde se centra tu actual investigación?

Efectivamente, el grupo de investigación del que formo parte junto con investigadoras del Centro Oceanográfico de Gijón (Dras. Alma Hernández de Rojas y M. Carmen Castro Pérez), tiene como objetivos mejorar el cultivo de diferentes especies de peces planos (lenguado y rodaballo) favoreciendo el bienestar animal, mejorando la alimentación y su sistema inmunológico a través del uso métodos naturales (utilización de pre y probióticos), reduciendo costes, y siempre centrándonos en el desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Hemos finalizado recientemente el proyecto ALGADIET, que ha estado cofinanciado por la Fundación Biodiversidad dentro del programa Pleamar 2018. Este proyecto nos ha permitido ahondar en la de sustitución parcial de harina y aceite de pescado por harina de micro y macroalgas para la elaboración de piensos para peces (rodaballo, en nuestro caso). Es importante destacar que dichos ingredientes no solo son interesantes  por sus perfiles proteicos y de aminoácidos esenciales, sino que sus perfiles de ácidos grasos, esteroles, pigmentos y polisacáridos los hacen muy interesantes para ser utilizados en el alimento de los peces; además actúan como sustancias prebiotícas mejorando las condiciones de cultivo de los peces. 

Además, también hemos conseguido cultivar para la producción de la harina de las macroalgas dos especies de Ulva (Ulva rigida y U. compressa) autóctona de la zona del cantábrico donde trabajo, aunque tienen una amplia distribución. Hemos sido capaces de producidir biomasa de estas algas en la planta de cultivos de El Bocal,  empleando el efluente del cultivo de los peces y, aunque hemos tenido al principio algunos problemas, finalmente se ha conseguido mantener un crecimiento vegetativo durante 1 año completo a partir de una biomasa inicial recolectada del medio natural. Durante todo el año hemos tenido el asesoramiento y ayuda de la empresa cántabra Investalga Ahti, S.L. para el cultivo de la Ulva rigida.

En la actualidad estamos desarrollando el proyecto de dos años ALGADIET II, que también está cofinanciado por la Fundación Biodiversidad dentro del programa Pleamar 2019. El primer año emplearemos los piensos experimentales con harinas de macro y microalgas para engorde de los rodaballos hasta tamaño comercial. Esto nos permitirá conocer si este tipo de piensos no afectan negativamente a la calidad del producto final y, por lo tanto, pueden ser comercializados para el engorde de rodaballo. Durante el segundo año, estudiaremos el efecto que tienen bacterias con potencial probiótico, que serán adicionadas a los piensos con harinas de algas, en el crecimiento y salud de los animales. Observaremos si el binomio alga-probiótico tiene un efecto sinérgico, mejorando el crecimiento y salud de los animales, como muchos autores sugieren debido al posible efecto prebiótico que pueden tener las algas.

En estos proyectos estamos colaborando con Universidades del Norte y Sur de la Península: Universidades de Cantabria (Dr. Xabier Moreno-Ventas), Cádiz (Dres. J. Miguel Mancera y J. Antonio Martos) y Almería (Dr. F. Javier Alarcón y la spin-off Life Bioencapsulation S.L.), junto con la Universidad de Málaga (Dr. Miguel A. Moríñigo) con la que hemos trabajado habitualmente en el tema de probióticos. Estas colaboraciones nos permiten sentar las bases para futuros trabajos centrados por un lado en la biorremediación de los efluentes de las plantas o instalaciones de cultivos acuícolas y por otro lado mejorar el sistema inmunológico de los peces que se cultivan, reduciendo así el uso de sustancias biocidas y antibióticos. Nuestro objetivo final es que estos trabajos permitan desarrollar una acuicultura sostenible y respetuosa con el medio ambiente.