19 de junio, Día Mundial de los Albatros

2020

SEO/BirdLife presenta acciones decisivas para salvar a las pardelas, como marcajes vía satélite e intervenciones en colonias amenazadas

Coincidiendo con la celebración del primer Día Mundial de los Albatros, SEO/BirdLife da a conocer algunas de sus últimas y más novedosas actuaciones para salvar a las pardelas –parientes de los albatros–, desarrolladas con pescadores colaboradores y en colonias amenazadas por especies introducidas de Menorca y Formentera. Todo ello dentro de los proyectos Zepamar, Intemares y Pufmed.

El Día Mundial de los Albatros es una iniciativa impulsada por el Acuerdo Internacional para la Conservación de los Albatros y Petreles (ACAP), que bajo el paraguas de Naciones Unidas vela por el estado de estas especies. Y si bien el emblema son los albatros -las aves marinas de mayor tamaño, y de las más amenazadas-, el acuerdo también pone el foco en los petreles y las pardelas, que comparten estilo de vida y amenazas con los albatros.

Las especies de pardelas más amenazadas de nuestras aguas son la pardela balear (considerada como prioritaria por el acuerdo) y la pardela mediterránea. Al igual que los albatros, ambas son aves que pueden llegar a vivir varias décadas, y cuyas poblaciones se resienten si su larga esperanza de vida se acorta por causas no naturales. Cuando una amenaza causa la muerte de estas aves, la población no puede compensar estas pérdidas con más nacimientos, ya que solo ponen un huevo al año, y los jóvenes tardan años en poder reproducirse.

Las dos principales amenazas para las pardelas balear y mediterránea, compartidas con otras varias especies de pardelas y albatros, son la captura accidental en artes de pesca y la depredación en las colonias por mamíferos introducidos (como gatos y ratas). Por eso desde el programa marino de SEO/BirdLife se trabaja activamente en ambos frentes, y la colaboración de los pescadores resulta fundamental.

“Para nosotros el Día Mundial de los Albatros es un día clave para dar a conocer los valores de este emblemático grupo de aves, así como el de sus parientes más desconocidos, y a la vez más cercanos, cuyo estudio y conservación representa una de nuestras principales prioridades”, comenta Pep Arcos, coordinador del Programa Marino de SEO/BirdLife. 

Un respaldo esencial

En estos días de junio, SEO/BirdLife ha marcado con emisores vía satélite cinco pardelas (cuatro baleares y una mediterránea) que fueron capturadas en artes de pesca y después liberadas en buen estado. En el tiempo que llevan marcadas se han desplazado desde l’Escala (donde fueron capturadas) hasta Barcelona por el sur y la Camargue por el norte, con aparente normalidad.  Precisamente conocer  de primera mano cómo les afecta la captura accidental es uno de los objetivos.

“Soy un entusiasta de la naturaleza, y me duele ver cómo caen estas aves tan amenazadas en nuestras artes. Colaborar con SEO/BirdLife es mi forma de contribuir a mejorar su situación. Además, para nosotros capturar pardelas es perder oportunidades de pesca, y nadie quiere eso”.  Así se expresa el pescador Marc Castells, gracias a cuya colaboración se han podido efectuar los marcajes.

Estas actuaciones se enmarcan dentro del proyecto Zepamar (continuador de Zepamed), que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en el marco del Programa Pleamar, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP), y que tiene como acción novedosa la atención a aquellas aves que son capturadas vivas (hasta casi el 50% de los casos en artes menores) y devueltas al mar. A menudo se devuelven con el anzuelo clavado o con heridas importantes, y es esperable que acaben muriendo al poco tiempo. Con Zepamar se desarrollarán protocolos de manejo que maximicen la probabilidad de supervivencia de estas aves, además de los marcajes.

Depredadores introducidos

La otra gran amenaza para el grupo de los albatros y los petreles se encuentra en sus colonias de cría, situadas en lugares remotos donde de forma natural no encontraban depredadores terrestres. Con la llegada del ser humano llegaron también gatos, ratas y otros mamíferos que aprendieron a depredar sobre huevos, pollos y adultos de estas aves, que no habían desarrollado defensas para evitar los ataques.

En el caso de la pardela balear, preocupa especialmente la depredación por gatos, que atacan a los adultos y pueden causar decenas de muertes en una sola incursión. Así ha ocurrido en colonias como la Mola de Formentera o la Mola de Maó. Esta última es la principal colonia en la isla de Menorca, y en la actualidad cuenta con presencia de ratas, comadrejas, y otros depredadores, incluso el ocasional gato.

Precisamente aquí SEO/BirdLife -en el marco del proyecto Life+ Intemares– colabora con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miterd) para construir una barrera que impida el acceso de gatos a la colonia, además de realizar un seguimiento de la reproducción de las pardelas, y de la presencia e incidencia de depredadores en la zona. Asimismo, están colocando cajas nido que proporcionen mayor seguridad a las pardelas, a la vez que faciliten el seguimiento de estas aves durante su reproducción, en este caso dentro del proyecto Pufmed, apoyado por la Fundación Biodiversidad (Miterd).

Sobre ACAP

El ACAP es un acuerdo multilateral que, bajo el paraguas de la Convención sobre la conservación de las Especies Migratorias (CMS– Naciones Unidas), vela por la conservación del grupo de aves más amenazado del planeta, los procelariformes. El acuerdo, que entró en vigor en 2004, cuenta actualmente con 13 países firmantes o partes: Argentina, Australia, Brasil, Chile, Ecuador, Francia, Nueva Zelanda, Noruega, Perú, Sudáfrica, España, Reino Unido y Uruguay.