La colaboración entre el sector pesquero, las organizaciones ambientales y la comunidad científica, clave del éxito para ofrecer soluciones a los retos ambientales

Jueves, 23 Junio 2022

 

Con motivo del Día Mundial de la Gente del Mar, que se celebra anualmente cada 25 de junio, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha organizado en el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) de Barcelona una jornada de transferencia de resultados de los proyectos ejecutados en el eje de Áreas Protegidas del Programa Pleamar. Con la asistencia, presencial y a distancia, de cerca de un centenar de personas, se han presentado 22 iniciativas que han sido impulsadas para preservar los espacios marinos, y su biodiversidad asociada, de nuestro país. Un encuentro que ha reunido a investigadores y expertos para el intercambio de conocimiento y que ha servido para poner en valor el compromiso y esfuerzo dedicado a la protección de áreas marinas protegidas. Josep-Lluís Pelegrí, director del ICM-CSIC, ha inaugurado la jornada, haciendo hincapié en que “el Programa Pleamar y los proyectos que hoy se presentan están alienados con la filosofía de trabajo enfocada en un mundo más sostenible que defendemos desde el ICM”. Junto a él ha estado Javier Remiro, coordinador de área de Economía y Empleo Azul de la Fundación Biodiversidad, que ha recalcado el papel tan relevante de la jornada “para poner en común ideas que puedan convertirse en proyectos de cara al próximo FEMPA".

 

Stefano Ambroso, investigador del ICM, ha presentado el primer proyecto del bloque dedicado a gestión de espacios. De su mano, hemos conocido los resultados del proyecto RESCAP, que está desarrollando en la actualidad su quinta fase en el marco del Programa Pleamar. Dirigido a la preservación de hábitats bentónicos mediante medidas de restauración ecológica, Ambroso ha señalado la recuperación de más de 3.000 gorgonias y corales blandos gracias, en parte, a la colaboración de cofradías de pescadores, cuya implicación ha ido creciendo desde el arranque del proyecto en 2017. Asimismo, ha destacado el éxito de la restauración somera de gorgonias mediante buceo y la reproducción de aquellos ejemplares profundos que fueron restaurados.

 

José Ángel Sanz Wollstein, de Océano Alfa, ha presentado los resultados de PESCARES V, que ha trabajado conjuntamente con el sector pesquero y el de buceo recreativo. Sanz ha indicado que el objetivo principal es “fomentar y proteger recursos pesqueros en reservas marinas y facilitar la tarea de gestores a través de la alianza entre stakeholders”. En la quinta edición, se incluyó la reserva marina de interés pesquero de Cabo Tiñoso, aplicando la metodología de diálogo y sinergias entre sectores implicados (pesquero y buceo) previamente diseñada para otras áreas. El proyecto ha incluido diversos acuerdos entre ambos sectores, clave de cara a una mejor gestión, además de múltiples acciones de formación y sensibilización.

 

Por su parte, Sebastián Villasante, profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, ha presentado ECOSER, centrado en el estudio de servicios ecosistémicos en tres áreas marinas protegidas. En ECOSER I, se realizó un mapeo participativo de los principales servicios ecosistémicos para el bienestar humano en cada área protegida, por categoría y espacios, y se diseñaron varios escenarios y visiones de futuro que permitan alcanzar el cumplimiento de la estrategia marina europea y los ODS, centrándose en la sostenibilidad pesquera y turística, la preservación de biodiversidad y en gobernanza y gestión. En relación a ECOSER II, Villasante explicó que se buscan nuevos acuerdos con agentes fuera del consorcio formado en la primera edición, y destacó “el papel de las meta-redes (ecología, economía, sociedad, institución) para el trabajo conectado en estas áreas protegidas”. La actual edición incluye, además, el análisis de nuevos aspectos endógenos y exógenos que pueden afectar a estos servicios ecosistémicos.

 

Centrado en la Reserva de Biosfera insular de Menorca, el proyecto MAREBI ha estudiado la compatibilidad de actividad socioeconómica con preservación de la biodiversidad, a través de la combinación de investigación y divulgación. Para ello, se han realizado estudio de hábitats y comunidades marinas con cartografía bionómica, así como seguimiento de aves o praderas marinas o de uso de playas. Así lo ha indicado Félix de Pablo, del Consell Insular de Menorca, quien ha recalcado también el desarrollo de acciones de concienciación a través de seminarios de cine o talleres en centros educativos.

 

Y desde Menorca hasta el Mar de Alborán para conocer el valor biológico del infralitoral y circalitoral mesofótico a través del proyecto MESO_ALBORÁN de la Fundación Museo del Mar de Ceuta, que está analizando escarpes, cañones y arrecifes rocosos de interés para las áreas marinas protegidas y para la sostenibilidad de la explotación comercial. Alfredo Rosales, director del proyecto, ha señalado que ya se ha realizado el análisis cartográfico, además de las acciones de teledetección satelital o las inmersiones mediante ROV para analizar el estado actual de la comunidad y de los impactos sobre su hábitat, además de una caracterización de especies, muchas de ellas desconocidas. Entre los resultados preliminares, indició la detección de zonas de puesta y alevinaje, posibles nuevos taxones, fenómenos oceanográficos que condicionan el estado de los hábitats o destacados impactos antrópicos. Estos primeros resultados ya señalan espacios susceptibles de generar áreas protegidas o de ampliar las ya existentes, así como la necesidad de implementar planes de ordenación integradores.

 

La jornada también ha contado con la presentación de cuatro proyectos impulsados por el IEO-CSIC. Por un lado, Marina Albentosa, investigadora del IEO de Murcia, ha presentado el plan del proyecto RemediOS, cuyo objetivo es la aplicación de la ostra plana como herramienta de biorremediación. La iniciativa busca la producción de semilla de ostra plana en el criadero del IEO y su pre-engorde en salinas de Marchamalo (con la colaboración de ANSE). En la primera etapa del proyecto, se han conseguido 400.000 semillas y se han emitido 57 millones de larvas, con una supervivencia larvaria del 37,5%. Además, se han mantenido encuentros con sector pesquero y administración y, gracias a la vinculación con la red europea NORA, se ha podido crear una red internacional de criadores.

 

A continuación, Antonio Punzón, investigador del IEO de Santander, ha podido presentar IMPALHA, del que ha destacado la caracterización espacio-temporal que se están realizando de la pesca de palangre y su interacción con hábitats bentónicos en el LIC del Cañón de Avilés en una primera fase y el papel de la campaña BACI, que generará un impacto controlado para evaluación de estado e impactos. “Además de recabar la información para la caracterización, ya se ha diseñado y creado toda la estructura de la geodatabase, que se mantendrá actualizada de cara a la creación de planes de gestión participativos”, ha recalcado.

 

Mientras, Francisco Sánchez, del IEO de Santander, ha compartido los avances de las tres ediciones del proyecto LANDERPICK, enfocado en el diseño de un sistema de landers para monitorización en continuo de condiciones ambientales en áreas marinas protegidas. Con un total de seis campañas ya ejecutadas, se han diseñado tres prototipos de landers que han obtenido casi 10 millones de registros de temperatura y más de 400.000 de corriente. “En la actualidad hay 11 landers trabajando en diferentes puntos de los cañones submarinos de Avilés, un diseño que ha logrado un sistema eficaz y sin necesidad de grandes infraestructuras”.

 

Muchos de los proyectos han puesto en valor el papel de la inteligencia artificial o el deep-learning para la investigación y el fomento de una pesca más sostenible. Ejemplo de ello es Autonatura2000tres, presentado por Arancha Lana, del IMEDEA (UIC-CSIC) de Islas Baleares. Durante la ejecución del proyecto se ha instalado un sistema autónomo de grabación submarina para evaluar el estado de los recursos pesqueros y se ha desarrollado un algoritmo para la detección automática de especies de peces. El sistema ha detectado automáticamente del 92% de las embarcaciones recreativas, clasificando el tipo de embarcación en un 95% de los casos. La tasa de detección de peces se situó entre 80-100%.

 

Asimismo, Lucía López, directora del proyecto ECOFUN, ha resaltado el análisis de trazadores bioquímicos para conocer la movilidad de especies objetivo de esta iniciativa cuyo objetivo es caracterizar los procesos ecológicos asociados al uso del espacio en dos áreas Red Natura 2000. Asimismo, ha detallado parte de la propuesta para el seguimiento y monitorización de propiedades ecológicas ligadas al uso del espacio.

 

Otro ejemplo de aplicación de herramientas innovadoras es iGENTAC, un proyecto que ha realizado avances en el monitoreo de poblaciones en el entorno de un Área Marina Protegida, combinando tres técnicas: telemetría acústica para monitorizar comportamientos y hacer seguimiento de ejemplares de elasmobranquios costeros, en este caso, Raja undulata, vulnerable pero explotada por flota pesquera gallega; inteligencia artificial para fotoidentificar y marcadores molecularespara identificación individual. Alexandre Alonso, investigador del Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC), ha presentado los resultados, recalcando el papel del proyecto en cuanto a identificación de nuevas tecnologías para el seguimiento y vigilancia dentro del proyecto LIFE Intemares.

 

Protección y conservación de especies

Las aves y los cetáceos han protagonizado los siete proyectos dedicados a protección y conservación de especies. El primero de ellos, ZEPAMAR, ha sido presentado por José Manuel Arcos, de la Sociedad Española de Ornitología SEO/BirdLife. Con tres ediciones, esta iniciativa estudió las capturas accidentales en ZEPA y LIC del litoral español, analizando la frecuencia de capturas por tipo de arte, siendo el palangre de fondo y palangrillo las más acusadas. Asimismo, elaboraron una propuesta y testeo de medidas de mitigación y el marcaje a aves capturas vivas ha permitido a la organización conocer más en profundidad su comportamiento. Un proyecto “con enfoque colaborativo” que, además, ha dedicado su espacio a las acciones de capacitación al sector pesquero o la divulgación de la sociedad en general.

 

Desde la Universidad de Granada, Ana Esther Ortiz, ha explicado la estrategia desarrollada en ORTIMAR para reproducir ortiguilla de mar (Anemonia sulcata) en cautividad con el objetivo de optimizar su reintroducción en el medio natural, especialmente en las áreas más vulnerables por explotación pesquera.

 

La Coordinadora para o Estudio dos Mamíferos Mariños (CEMMA) desarrolló el proyecto VIRADA para estudiar la interacción de marsopa común (Phocoena phocoena) y el delfín mular (Tursiops truncatus) con las embarcaciones de pesca, con el objetivo de reducir la mortalidad de estos cetáceos por captura accidental. en áreas Red Natura 2000 de Galicia. Uxía Vázquez, oceanógrafa de CEMMA, ha señalado el preocupante descenso de la marsopa común y su insostenible mortalidad por captura accidental. El seguimiento y marcaje permitió mostrar que en el 46% de los casos de varamientos se encontraba indicios de captura accidental. El equipo de CEMMA elaboró asimismo una guía de buenas prácticas para actuar en caso de captura incidental de algún ejemplar de estas especies.

 

Centrado también en el delfín mular, el proyecto INDELPESUR, ha evaluado la interacción en pesquerías artesanales del sur y sureste en áreas marinas protegidas. Aixa Morata, de la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), ha resaltado el trabajo de campo realizado para el estudio de esta especie protegida y de su comportamiento con campañas oceanográficas y de acompañamiento a pescadores con el objetivo de proponer medidas de mitigación. El trabajo ha permitido, entre otros resultados, generar las primeras estimas de abundancia de delfín mular en el sureste, que se ha visto incrementada en los últimos años, así como una propuesta de 10 medidas de gestión y mitigación.

 

Pedro García, director de la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), ha presentado los resultados de dos proyectos enfocados en la preservación de la anguila europea (Anguila anguila), GePesAng y GePescArt. Por un lado, y en relación a GePesAng, García ha revelado las acciones realizadas, destacando entre los resultados el análisis del marcaje de ejemplares: el 55% de las anguilas marcadas salió del Mar Menor y un 27% sin ser capturadas por una embarcación pesquera. El director de ANSE, a este respecto, ha recalcado que la alta tasa de recapturas son indicio de una presión pesquera de cierta magnitud que requiere de medidas de gestión para favorecer a esta especie en humedales costeros y para garantizar escape. Asimismo, ha señalado algunos de los resultados que esperan obtener con GePesArt, que se está ejecutando este año, como el muestro y marcaje de nuevos ejemplares o la detección en humedales de barreras o amenazas para la especie.

 

Por su parte, desde CORY'S - Investigación y Conservación de la Biodiversidad, se han presentado los resultados de ZEPAPESCA y Stelar DELTA, ambos enfocados en el estudio de aves en la ZEPA del Mediterráneo. Juan Bécares, socio cofundador de la entidad, ha señalado el carácter teórico de ZEPAPESCA para integrar toda la información sobre la actividad pesquera para evaluar alimentación disponible para las diferentes especies de aves marinas estudiadas. El proyecto en ejecución, Stelar DELTA, han marcado ejemplares de cinco especies de aves (charranes y gaviotas), con 4 millones de posiciones GPS ya recopiladas para conocer su área de alimentación, además de estudiar de su reproducción y su dieta.

 

Remedios Cabrera, investigadora de la Universidad de Cádiz, ha presentado los resultados de ECOFISH, con un breve repaso por los objetivos de su última edición, focalizada en la gestión de residuos y descartes en la ZEPA del Golfo de Cádiz. Entre los resultados presentados, y tras la caracterización de descarte, ECOFISH ha planteado una propuesta de revalorización del descarte para alimentación, a través de la elaboración nuevas fórmulas de piensos, o para otros usos. Con ECOFISH PLUS se ha incidido en una mayor implicación y compromiso del sector pesquero, mejorando también la visión social sobre la sostenibilidad de la actividad pesquera. ECOFISH 4.0, que se está desarrollando este año, incluirá la identificación de puntos para gestión de residuos en puerto, reforzando la filosofía de economía circular del proyecto, con varios talleres vinculadas a alimentación y hostelería. En relación a los descartes, se están analizando barcos de arrastre para evaluar su capacidad de traslado de descartes a bordo y su posterior desembarco en puerto.

 

Sostenibilidad pesquera y acuícola

Desde el proyecto DESMARES, ejecutado en tres ediciones por la Universitat de Girona, se ha trabajado en la compatibilidad de pesca artesanal, en concreto, redes fijas de enmalle, con cormorán moñudo. Josep María Bas, director del proyecto, ha recalcado el trabajo enfocado en el estudio de especies de peces litorales y de su fluctuación, así como su dinámica espacio-temporal y la evaluación de la carga parasitaria, metales pesados o microplásticos de ejemplares de cormorán, analizando también cómo afecta en su condición física y la relación con su dieta –hasta 90.000 otolitos han sido estudiados durante las tres ediciones-. Asimismo, se ha trabajado en minimizar el impacto pesquero con campañas de uso de espantapájaros para evitar capturas accidentales y acciones para reducir la pesca fantasma.

 

Otro proyecto centrado en aves marinas, AMARYPESCA, ha sido presentado por Leia Navarro, de la Universidad de Barcelona. Navarro ha explicado el trabajo realizado en instrumentación con dispositivos GPS de hasta nueve especies de aves para estudiar su comportamiento e interacción con embarcaciones, también en función del tipo de arte o teniendo en cuenta el factor temporal.

 

Mientras, el proyecto MOIRA ha centrado sus esfuerzos en modelizar la pesquería recreativa y artesanal en Gran Canaria, analizando la distribución del esfuerzo pesquero en el litoral de la isla. José Juan Castro Hernández, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, ha explicado los escenarios elaborados a partir de este primer estudio, teniendo en cuenta factores de cambio climático y el impacto en recursos, especies y hábitats. Para elaborar estos escenarios se ha caracterizado sobre la pesca del litoral y se ha desarrollado un prototipo para estudiar la biomasa. “Hasta el 90% de la biomasa se ha perdido en los últimos 50 años. Por otro lado, los modelos elaborados para 2050 reflejan el colapso de algunas especies”, ha recalcado Castro Hernández, señalando la sobreexplotación de multitud de pesquerías.

 

"El mayor éxito del Programa Pleamar es fomentar la colaboración entre el sector pesquero, las organizaciones ambientales y la comunidad científica, aportando soluciones a los retos ambientales de las actividades pesqueras, la gestión de la RN2000 y la protección y conservación de especies y espacios", ha recalcado Javier Remiro al finalizar la jornada.